…Mister Shellbrooke, tómese una pastillita para calmarse, por favor…

Posted by on Abr 7, 2019 in Uncategorized
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Las corbatas de Bercow

En septiembre de 2017 escribía en este blog una reflexión que decía » …. quizá, en lugar de unos finos y elegantes zapatos, el uso de un buen par de Wellingtons resultaría más práctico para poder avanzar en semejante terreno resbaladizo.», y no era precisamente por las grandes goteras del techo del parlamento británico de esta semana.

Brexit

Los zapatos de Theresa May

Pasados ya varios meses, puedo decir que a los zapatos de May le han adelantado en protagonismo las corbatas de John Bercow, el ilustre y divertido portavoz en la Cámara de los Comunes de Westminster.

Ya no sólo se trata del famoso «order, order, order». Este señor está haciendo todo un despliegue de actuaciones acertadas en situaciones más que complicadas. Y con un estilo muy propio y buen humor. Los «…Mister Shellbrooke, tómese una pastillita para calmarse…» o «por favor, no le vuelvan a llamar Missis Something» no tienen desperdicio. Este vídeo-resumen de El País ofrece momentos divertidísimos en unos tres minutos:

A propósito el Brexit, uno se pierde entre tanta propuesta legislativa, mociones del gobierno, y votos indicativos que en realidad no son más que indicativos. Pero parece que la Ley Cooper (Bill number 5) va adelante, y eso sí que supone que el Parlamento tome las riendas sobre el Brexit, más allá de las corbatas y el buen humor. Quién sabe cómo acabará todo, pero parece que esta semana se acordará una nueva extensión del artículo 50. Este asunto está tan enrevesado que las posibilidades de fractura son cada vez más altas.

Encuentro muy acertada la ministra de Asuntos Exteriores de Francia, al llamar a su gatito «Brexit». Así nos lo cuenta Tom Friedman en su artículo de opinión en el NY TIMES, titulado «The United Kingdom has gone mad«. Me atrevo a traducir el primer párrafo:

«Politico informó el otro día que la ministra francesa de asuntos europeos, Nathalie Loiseau, había llamado a su gato «Brexit». Loiseau le dijo al Journal du Dimanche que eligió el nombre porque «él me despierta todas las mañanas impacientemente porque quiere salir fuera a pasear, y luego cuando abro la puerta, él se queda en medio, indeciso, y luego me mira mal cuando lo saco».

 

 

 

 

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