Deutsche Bank en crisis

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deutsche bank
fecha: 2 octubre 2016
autor: antonio notario

El Fondo Monetario Internacional, en un informe elaborado en julio, ha calificado a la entidad bancaria como “el contribuyente neto más importante de riesgos sistémicos al sistema financiero global”.  Ello es debido a que el banco presenta una significativa evolución negativa desde el año 2015, en el que sus cuentas presentaron pérdidas por valor de 6800 millones de dólares. Ante esta situación, el Deutsche Bank anunció un plan de ajuste que implica la reducción de 15000 puestos de trabajo, el cierre de sucursales, y la retirada de su presencia en diez países.

Esta semana se ha producido una considerable bajada del valor en bolsa del Deutsche Bank, principal entidad bancaria en Alemania y una de las más importantes a nivel global. Al deterioro del modelo de negocio se le han unido dos factores que afectan al balance de cuentas del banco alemán: la sanción impuesta por la práctica irregular de subprimes y la retirada de inversión extranjera.

Algunos medios han llegado a establecer paralelismos de esta situación con la crisis de Lehman Brothers en el año 2008.

La noticia se produce en un entorno de inestabilidad financiera y debilidad política en la Eurozona, pudiendo llegar a tener repercusiones más allá del ámbito financiero.

Se abren tres posibles escenarios:

  • Recuperación del valor con recursos propios
  • Recepción de ayuda pública
  • Quiebra del banco

Recuperación con recursos propios

Se trata del escenario de mayor probabilidad. La disminución de la cuantía de las sanciones impuestas por la justicia norteamericana desde 14000 hasta 5800 millones de euros abre la posibilidad de que el banco pueda hacer frente al pago con recursos propios. Por otra parte, la retirada de inversión extranjera el pasado jueves, si bien resulta significativa, no es lo suficientemente cuantiosa como para llevar a la entidad a la banca rota. Medios de información especializados consideran que la ejecución del plan de ajuste y la desinversión en algunas áreas no estratégicas del modelo de negocio del banco serían suficientes para afrontar la sanción.

Recepción de ayudas públicas

El CEO del Deutsche Bank ha emitido unas declaraciones en las que afirma no haber solicitado ayuda pública. Sin embargo, en el hipotético caso de que el Deutsche Bank no pudiera sostener la situación actual, el gobierno alemán consideraría la posibilidad del rescate financiero del banco.

Esta medida, si bien evitaría una crisis financiera en Alemania, no estaría exenta de una alta dosis de controversia, dada la línea restrictiva que la política económica del gobierno alemán defiende tanto a nivel interno como en el ámbito europeo.

Quiebra del banco

Es el escenario menos probable. Sin embargo, dado el alto impacto que tendría, se trata de una opción que no se puede descartar por completo: la quiebra de una de las entidades más importantes de inversión global supondría un elemento de gran inestabilización financiera que arrastraría a toda la Eurozona y generaría una significativa pérdida de confianza.

Este escenario tendría una fuerte similitud con la crisis económica del 2008 que fue originada con la caída del banco de inversión norteamericano Lehman Brothers.

Lejos de tratarse de un fenómeno puntual, cualquiera de los tres escenarios nos lleva hacia una posición de debilidad del sector financiero en la eurozona, con serias implicaciones tanto a la seguridad económica como de carácter político.

En lo relativo a seguridad económica y a nivel europeo, el motor de la recuperación económica y de la demanda doméstica ha perdido tracción en el segundo trimestre del 2016, causando una ralentización del crecimiento en la eurozona. Desde el Banco Central Europeo se ha proclamado la conveniencia de proporcionar mayores estímulos fiscales. Países tales como Francia e Italia están teniendo unos ratios de bajo crecimiento económico, este último país con un delicado balance en las cuentas públicas, así como en el sector bancario.

En el plano político, a corto-medio plazo, el calendario contiene varias fechas significativas. A la situación en España se le une el referéndum de 4 de diciembre de 2016 en Italia sobre las reformas al Senado. 2017 es un año electoral en países como Francia y Alemania, países en los que los partidos que se encuentran actualmente en el gobierno han perdido cuotas de apoyo popular en los últimos meses.

Visto en su conjunto, si bien la situación económica en la Unión Europea no reviste cifras que hagan pensar en una situación especialmente preocupante, (las previsiones apuntan hacia una revisión a la baja de crecimiento económico del orden de una décima de punto porcentual), se percibe una cierta ralentización de la recuperación económica, que se ve acentuada por determinada indefinición política.

La posibilidad de que el gobierno alemán apruebe un plan de ayuda económica al Deutsche Bank se podría interpretar a nivel europeo como una incongruencia con su actual política restrictiva frente a países como Grecia o Italia. En clave doméstica, la asignación de fondos públicos para ayudar a la banca privada sería altamente criticada por los países de la izquierda.

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